Ya tenemos con nosotros los nuevos Beats 360 y hoy os voy a contar mis primeras impresiones después de varios días utilizándolos.
Y os adelanto algo: son unos auriculares que cuando los sacas de la caja y te los pones generan bastante efecto wow. El diseño, las almohadillas y la comodidad me han gustado muchísimo.
El problema es que, según empiezas a utilizarlos, ese efecto wow se va reduciendo porque aparecen algunas carencias que, en unos auriculares de 350 euros, me parecen bastante difíciles de justificar.
UN DISEÑO DIFERENTE Y, SOBRE TODO, MUY CÓMODO
Mi unidad es en azul celeste y, desde luego, no son unos auriculares discretos. Aunque también tenemos colores más sobrios como el negro, Beats sigue apostando por un diseño con bastante personalidad.
Además, podemos intercambiar tanto las almohadillas de los auriculares como el acolchado de la diadema y combinar diferentes colores y materiales con la estructura.

Para mí lo mejor está precisamente en estas almohadillas tejidas de alto rendimiento. Son blandas, tremendamente agradables y además transpirables. Diría que son las almohadillas más cómodas que he probado últimamente, incluso por encima de AirPods Max 2 o de modelos de Bose y Sony con piel sintética.
No noto presión lateral y tampoco he tenido demasiado calor utilizándolos al aire libre.
Además, los auriculares cuentan con certificación IPX4 frente al sudor y las salpicaduras, algo bastante poco habitual en auriculares de diadema y que claramente los orienta también al gimnasio y al deporte.
Eso sí, son grandes y para entrenar personalmente sigo encontrándome más cómodo con algo pequeño como unos AirPods Pro.
Los controles son físicos, algo que agradezco, aunque no me parecen especialmente intuitivos. Al principio me he tenido que quitar los auriculares varias veces para localizar el volumen, el cambio de modo o incluso el botón de encendido.
BUEN SONIDO, PERO SIN EFECTO WOW

En calidad de sonido creo que Beats ha mejorado bastante respecto a generaciones anteriores.
Ya no encuentro tanto esa sensación de sonido algo cerrado que tradicionalmente asociaba a algunos modelos de la marca.
Los graves siguen teniendo presencia, porque al final sigue siendo parte de la filosofía de Beats, pero están bastante equilibrados y no molestan. Las voces son claras y los agudos se mantienen correctamente incluso cuando subimos el volumen.
Suenan bien, pero no me han sorprendido. Para mí, unos Bose QuietComfort Ultra 2, Sony WH-1000XM6 o AirPods Max 2 suenan mejor. Estos Beats 360 estarían justo un escalón por debajo, aunque sí diría que superan a los Beats Studio Pro.
LA CANCELACIÓN MEJORA MUCHO, PERO BOSE Y SONY SIGUEN POR DELANTE

Donde sí encontramos un salto importante es en la cancelación de ruido. Los he probado en casa, transporte público, en coche como pasajero, durante desplazamientos al aeropuerto, por la calle y en el gimnasio, y funcionan realmente bien.
De hecho, Beats afirma que cancelan bastante más ruido que los Studio Pro, y medios como Tom’s Guide y T3 también destacan esta mejora respecto a generaciones anteriores.
Pero para mí todavía existe una diferencia clara frente a Bose y Sony. La escala se repite: Beats anteriores, Beats 360 y, por encima, AirPods Max, Sony y Bose.
El modo Transparencia funciona correctamente, pero tampoco está al nivel de los mejores AirPods. En determinadas situaciones noto algo más de procesamiento y las voces exteriores no resultan tan naturales.
Yo echo de menos poder elegir diferentes niveles de cancelación como podemos hacer en modelos de Bose.
BUENA AUTONOMÍA, PERO EMPIEZAN LAS CARENCIAS

Beats anuncia hasta 32 horas de autonomía con cancelación activa y Audio Espacial Personalizado, además de carga rápida que proporciona aproximadamente una hora de reproducción con cinco minutos de carga.
Yo los cargué al 100 % y después de un par de días todavía no he necesitado volver a cargarlos, así que la primera impresión en batería es buena, aunque todavía necesito más tiempo para comprobarla de forma completa.
Tenemos USB-C, pero no podemos utilizarlo para escuchar audio por cable. Para mí es una ausencia importante en unos auriculares de esta categoría y los análisis de expertos también lo señalan como uno de sus principales puntos débiles.
Tampoco tenemos detección automática de uso. Si estoy viendo Netflix y me quito los auriculares, la película no se para. Y lo mismo ocurre escuchando música. Tom’s Guide también destaca esta ausencia entre las principales limitaciones del producto.
Y hay otra decisión difícil de entender: dentro de la caja tenemos los auriculares y la funda, pero ni siquiera se incluye el cable USB-C para cargarlos. Se vende por separado como el cargador.
349€ CAMBIAN COMPLETAMENTE LA VALORACIÓN

Y llegamos al precio: 349,95 euros. Me parece bastante alto porque entramos directamente en una categoría donde tenemos modelos como los Sony WH-1000XM6 o los Bose QuietComfort Ultra 2.
RESUMEN

En resumen, mis primeras impresiones con los Beats 360 han ido de más a menos.
Cuando los sacas de la caja, el diseño, las almohadillas y la comodidad generan ese efecto wow. Suenan bien, la cancelación ha mejorado mucho y creo que para hacer deporte pueden ser una opción si quieres auriculares de diadema.
Pero cuanto más los utilizo, más aparecen pequeñas y no tan pequeñas carencias.
Y ese es precisamente el problema: por 349 euros, ser muy cómodos y tener un diseño fantástico ya no es suficiente.